WARREN HAYNES – TALES OF ORDINARY MADNESS – 1992

Originario de Carolina del Norte, dueño de un talento singular con la guitarra y de una portentosa voz, Warren Haynes es uno de esos músicos que no ha necesitado estar en los primeros puestos de las listas de ventas para que se le reconozca como un icono del rock sureño americano.

Comienza tocando en 1980 uniéndose a banda de David Allan Coe con quien realiza giras por USA y Europa hasta 1984, cuando forma “Hippies Rich” en Nashville, proyecto que dura hasta 1985.

Interviene en diversas bandas y en 1989 organiza en Asheville, su ciudad natal el primer Christmas Jam, un concierto de beneficencia al que acuden importantes músicos y que se sigue haciendo cada año de manera ininterrumpida.

En 1989 reaparece después de una década de inactividad “The Allman Brothers Band” y Haynes es convocado. Hasta 1994 participa con la banda en la grabación de cuatro discos de muy buena factura y repercusión, pero también se hace un espacio para en 1992 lanzar este disco que aquí les dejo “Tales Of Ordinary Madness”, a mi modo de ver, una perla de las que se encuentran pocas.

En 1995 forma “Gov´t Mule”, banda que sigue activa y a cuyos conciertos no acude un público masivo, pero se dice que todos los espectadores son músicos.

También acompañó en giras a “The Deat”, (Formada por los miembros no originales de Greateful Deat).

En 2004 vuelve a “The Allman Brothers Band” donde aún sigue tocando y también le queda tiempo para seguir haciendo cosas como solista.

Tales of Ordinary Madness Hotfile 😉

DJANGO REINHARDT – STEPHANE GRAPELLI – SWING FROM PARIS – 1935/39

Y en la categoría de Leyendas, no podía faltar este gitano de origen belga que le dio un sitio al jazz europeo, rompiendo con la hegemonía norteamericana.

Sin saber leer música, bueno, tampoco sabía leer ni escribir otra cosa en la época de sus primeras participaciones en grabaciones de discos, por eso es que su nombre aparece como “Jiango Renard” en el disco que hizo con el acordeonista Jean Vaissade  para la “Ideal Company” en 1928.

Nació en 1910, y con su tribu nómada transitó por Bélgica y Francia hasta aparcar finalmente en París, dónde creció entre dos mundos, el de las caravanas en las afueras de la ciudad, medieval en sus creencias y desconfiado de la ciencia moderna y el de un París en apogeo que marcaba tendencias en Europa.

Comienza tocando el banjo que por supuesto aprende de manera autodidacta. A los 13 años ya despierta la atención del público y poco más tarde ya toca en clubes y bares.

Para 1928 consigue un contrato para grabar como solista, pero las lesiones que sufre al incendiarse su caravana truncan este proyecto y a punto está de acabar con su carrera musical. Pero su fuerza de voluntad era la de un gigante. Perdió la movilidad de dos dedos de la mano izquierda, que le quedaron contraídos. Y los médicos propusieron amputarle la pierna izquierda. Django se negó y pasó 18 meses de intensa rehabilitación y cuidados con los que salvó su pierna.

En este período de recuperación, su hermano le llevó una guitarra y también unos discos de Louis Armstrong y Duke Ellington. Con los discos, descubrió que el jazz era la música que quería hacer. Y con la guitarra se inventó toda una técnica para poder tocar con los únicos dos dedos útiles de su mano izquierda.

El resultado es asombroso. Al escucharlo, parece que tuviera más dedos que cualquier otro guitarrista y muchos otros guitarristas se han dejado los dedos tratando de tocar como él. Así es que se lo conoció como “El Gitano de los Dedos de Oro”.

Su música combina el swing del jazz norteamericano con las raíces musicales gitanas del este europeo, dando lo que luego se conoció como jazz manouche o gipsy jazz.

También fue un precursor al darle un lugar protagónico a la guitarra en el jazz de la época.

Su relación con el violinista francés Stephane Grappelli desemboca en una exitosa etapa musical que sienta las bases para el desarrollo del jazz europeo.

En 1934, Pierre Nourry, director del Hot Club de París, le propone formar una banda de cuerdas junto a Grappelli. Así nace “The Quintet of the Hot Club of France”. Junto a Reinhardt y Grappelli, había otras dos guitarras, a cargo de Roger Chaput y Joseph Reinhardt y un contrabajo ejecutado por Louis Vola.

El éxito fue inmediato y las grabaciones con Ultraphone, Decca y HMV lo esparcieron por todo el mundo.

En sus giras europeas participaron importantes instrumentistas  americanos como invitados, tal el caso de Benny Carter al saxo alto o Coleman Hawkins al saxo tenor.

El estallido de la segunda guerra mundial en 1939 encuentra al grupo en Londres.

Grappelli decide quedarse y Reinhardt regresa a París.

Durante esos años lidera una Big Band, forma otro quinteto en el cual el violín de Grappelli es reemplazado por el clarinete de Hubert Rostaing y luego de la liberación toca con músicos de jazz americanos que pasan por Francia.

Su fama, avalada por su talento y su virtuosismo y apuntalada, porqué no, en su fanfarronería, lo lleva de gira a USA convocado por Duke Ellington como invitado de su banda. Si bien la gira fue exitosa, el bop de moda en la época sonaba estridente en la guitarra (en este caso eléctrica) de Django. Muy alejado de aquel alegre swing.

Durante su estancia en Estados Unidos, también tocó en programas de radio junto a Louis Armstrong.

A su regreso a Francia se reúne en varias ocasiones con Grappelli y vuelven a encontrar un equilibrio fusionando el swing con el bop.

En 1950 se retira a Fontainbleu y prácticamente abandona la música. En 1953 muere de un derrame cerebral a la temprana edad de 43 años.

Su legado es enorme. Casi 300 grabaciones. Un seguidor en cada guitarrista. Un estilo que cambió la historia de la música.

Swing from París Hotfile 😉

BJÖRK – HOMOGENIC – 1997

Islandia tiene esas cosas que a mi gusto la convierten en una sociedad muy interesante, como por ejemplo, los últimos acontecimientos que terminaron con un gobierno derrocado y el pedido de rendición de cuentas a los banqueros ante la sociedad, en lugar de hacer como el resto de Europa, que rescató a los bancos con el dinero de los ciudadanos.

También tiene en sus haberes, que en la década de los 80´s tuvo la mayor densidad de bandas punk que se ha dado en un país. Pero paralelamente, nunca dejó de manifestar enfáticamente su cultura folclórica, extremadamente rica.

Resultado de estas situaciones, es que del seno de estas comunidades surjan artistas como Björk, que se pasea tanto por el punk, como por el jazz, el R&B o funk envuelto en ambient, pero siempre coloreando los estilos con la atmósfera de las tradiciones autóctonas.

Su primer disco publicado en Islandia es de 1977 (Björk contaba tan solo con 12 años) y desde entonces su actividad ha sido contínua.

Intervino en diversos grupos, siembre en busca de nuevas experiencias rítmicas y musicales y en 1986, formando parte de Sugarcubes, una de las bandas más importantes de Islandia, logra trascender las fronteras de su país.

En 1993, radicada en Londres,  comienza su carrera como solista con el disco “Debut”, que cosecha excelentes críticas y consolida su carrera en una constante evolución.

“Homogenic”, de 1997, es una de sus obras de mayor alcance, en la que logra homogeneizar la superposición de estilos con suma delicadeza. Incluso se incorpora una orquesta de cuerdas y cuenta con la colaboración en los arreglos de Eumir Deodato, quien ha trabajado con Astrud Gilberto, Antonio Carlos Jobim o Frank Sinatra.

El resultado es una obra que no puede pasar desapercibida para quienes aprecian la calidad y asumen el desafío de nuevas experiencias musicales.

Björk – Homogenic Hotfile 😉

FACES – LONG PLAYER – 1971

En el año 1969 dos acontecimientos influyen en la formación de esta banda. El primero es la salida de Steve Marriot de “Small Faces” para formar junto con Peter Frampton “Humble Pie”. El segundo es la desvinculación de Rod Stewart y Ron Wood de la banda de Jeff Beck.

Fíjense cuantos nombres en sólo tres líneas.

Así es que los amigos Rod y Ron incorporan los restos de “Small Faces” y forman “Faces” que en poco tiempo se convirtió en uno de los grupos más influyentes del rock.

El sonido es puro rock sobre el que se tejen resonancias folck, rock´n roll, blues, R&B y hasta un toque de hard. Todo en una equilibrada armonía que se percibía intensamente en sus presentaciones en vivo. Lamentablemente no ha quedado ningún registro discográfico de calidad de estos potentes conciertos.

“Long Player” es el segundo disco de “Faces” y se posiciona muy bien en las listas, tanto de UK como de USA gracias al apoyo de sus recitales en directo.

Paralelamente, Rod Stewart comenzaba su carrera como solista, lo que inicialmente fue beneficioso para ambas partes, ya que las resonancias del éxito de uno repercutían en la otra y viceversa. Pero esto también trajo disputas legales entre las discográficas, los derechos de autor y demás.

Tras la grabación de otros tres álbumes, el grupo se disuelve en 1975. Rod Stewart sigue su carrera como solista y se traslada a USA, Ron Wood fue contratado como guitarrista para la gira de los Rolling Stones en Estados Unidos, pasando inmediatamente a ser miembro estable de la banda. Kenny Jones sustituiría a Keith Moon como baterista de The Who, tras su fallecimiento y así se acaba esta breve pero intensa historia.

Faces – Long Player: Hotfile 🙂

QUEENSRÿCHE – EMPIRE – 1990

Por el año 1980 el guitarrista Michael Wilton  y el baterista Scott Rockenfield integraban el grupo “Cross Fire” haciendo covers de grandes bandas de heavy, como Iron Maiden, Judas Priest y Black Sabbath en Washington. Luego se incorporan Chris DeGarmo (guitarrista) y Eddie Jackson (Bajista) con quienes forman “The Mob”. Una banda prometedora, pero para hacer heavy metal les faltaba un engranaje fundamental: el cantante. Convocaron a Geoff Tate, quien no se definía por una relación estable, ya que formaba parte de “Babylon” y además no se interesaba por el heavy.

En 1981 graban una demo con cuatro canciones que envían a varias discográficas que unánimemente rechazan publicar. Una de esas canciones era “Queen of the Reich”, título en el que se inspiran para rebautizar la banda por consejo de su nuevo manager.

Al fin, en 1983, Queensrÿche graba su EP “Queens of the Reich”, que empieza a circular despertando el interés de crítica y público. Geoff Tate se establece como cantante y la banda queda conformada.

Comienza una carrera ascendente en la que con el paso de los discos su heavy metal inicial va pasando por el metal progresivo llegando casi al glam metal.

“Empire” es el cuarto álbum de estudio y con el alcanzan la cima de su carrera, que ya se presagiaba con su obra anterior, “Operation: Mindcrime”, un excelente disco conceptual.

La banda a dedicado una cantidad de horas de entrevistas a lo largo de su carrera para explicar que su nombre se pronuncia “Kuínraisk” debido a la diéresis que se les ocurrió poner sobrela Y.

Empire Hotfile 😉

OKOU – SERPENTINE – 2010

Volvemos al siglo XXI para deleitarnos con Okou.

Un estupendo duo que se presenta al escenario musical, recreando los géneros clásicos con un personal toque de frescura moderna, pero manteniendo intacto su espíritu original.

Una verdadera joya en lo que a novedades se refiere.

Formado por Tatiana Heintz, originaria de Costa de Marfil y Trefzger Gilbert, guitarrista Suizo de madre egipcia, dan vida a Okou en 2006 en un bar de París.

Las diferentes influencias culturales heredadas y vividas por ambos artistas, dan como resultado una fusión sonora en la que notamos la presencia del jazz, el soul, los sonidos de raíces y hasta un aire de New Orleans que se ha plasmado en éste, su primer disco publicado en 2010 en formato de CD, pero que se grabó y salió a la venta en formato digital en 2009.

“Serpentine” es un viaje evocador, como una espléndida foto antigua, con sus raspaduras incluidas.

Las guitarras crean la melodía, mientras que la base es aportada por un banjo. Todo esto enriquecido por unos perfectos arreglos de cuerdas, acabados con nostálgicos metales como la tuba.

Serpentine Hotfile 🙂

SKIP JAMES – HARD TIME KILLING FLOOR BLUES – 1931

Esto es BLUES, así, con mayúsculas. Tiene olor a plantación del Mississipi. Es la noche del negro solo con su guitarra escapando de los agobios del día.

Skip es uno de los que dio una prueba ante H. C. Speir, dueño de una tienda de discos de Jackson, un blanco que dicen que no apreciaba la música, pero tenía visión para los negocios. En realidad, Speir estaba relacionado con los ejecutivos de ARC y OKha, de quienes recibía una comisión por realizar audiciones y cuando encontraba un músico con algunos temas grabables, lo remitía a la discográfica con un billete de tren y gastos pagados. Este fue el caso de Skip James. También el de Charley Patton, Bo Carter, Tommy Johnson y Robert Johnson.

Gracias a Speir quedaron registros como este disco, en el que Skip James afina la guitarra a su particular manera en tono menor aprendida de Henry Stuckey un guitarrista local no grabado, que hacía un estilo particular de blues que  transmitió a Skip y que algunos, por ponerle nombre a las cosas, lo llaman estilo “Bentonia” por ser esta la pequeña ciudad que dominaba la zona donde se origina. Skip James podía encandilar con su técnica en la guitarra. También tocaba dignamente el piano, pero cuando canta, su introspección, su melancolía e incluso su crudeza, cautivan definitivamente generación tras generación.

Volviendo al contexto histórico, la depresión económica alcanzó a las discográficas y en 1932 Paramounth cancela a muchos artistas, entre ellos a Skip James que se dedicó a tocar en algunos locales por un tiempo, luego se fue a Texas, abandonó la vida de bluesman y se dedicó a predicar y tocar en iglesias. Treinta años estuvo desaparecido de la escena. Se negó a grabar cuando Speir se lo volvió a proponer, y se negó a participar del hervidero musical de las ciudades del norte, donde muchos músicos estaban llamados a convertirse en estrellas.

Pero un buen día, a principios de los 60´s, volvió a entonar sus viejos blues, sin dar explicaciones. Su aparición en el festival de Newport de 1964, ante un público cien por ciento blanco, lo mostró talentoso, como siempre, pero más distante, tanto del público como de los músicos. Tal vez resignado a no encontrar la salvación. Las grabaciones de esta época están enmarcadas por las directrices de las discográficas, que de todos modos son trascendidas por la intensidad de Skip.

Muchos fueron influenciados de una u otra manera por este artista retraido a su interior. John Lee Hooker, Jimi Hendrix y hasta Bob Dylan.

Su grabación de 1931 de “I´m So Glad” fue recreada por Deep Purple en 1968 y Eric Clapton también hizo su versión con Cream, cuyos derechos le reportaron la suma de U$S 4000 que le permitieron pagar los gastos del hospital de County y su propio funeral en 1969.

Todo un blues

Hard Time Killing Floor Blues Hotfile 🙂